Los enfrentamientos en Alepo, la ciudad más grande del norte sirio, no cesan. Los opositores lanzaron su ofensiva en el sur y en el norte luego de que la semana pasada las fuerzas armadas sirias confirmaran un cerco total en el este, tras cortar todas las vías de suministros.
"Hemos lanzado un ataque desde varias partes por el sudoeste con el objetivo de romper el cerco al este de Alepo", dijo el portavoz del insurgente Ejército del Islam, Hamza Birqadar, y subrayó que sus hombres avanzan en dirección a una de las rutas que conectan la ciudad con el exterior.
Hoy también se registraron cruces entre el Frente de la Conquista del Levante -el antiguo Frente al Nusra- junto con otras facciones islámicas y efectivos gubernamentales y aliados.
Durante las últimas 24 horas, al menos 20 personas murieron por el impacto de cohetes disparados por facciones islámicas contra barrios bajo el control de las autoridades en la ciudad de Alepo, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).
Entre los fallecidos, hay al menos seis menores de edad y cuatro mujeres, que murieron por proyectiles que lanzaron contra las áreas de Dahie al Asad.
La guerra tuvo el punto culminante hoy cuando se intensificaron los bombardeos tras el derribo de un helicóptero ruso en las inmediaciones de la población de Saraqeb, en la provincia de Idleb, a 60 kilómetros de Alepo.
