Al menos 140 soldados han muerto y unos 160 resultaron heridos, tras el ataque perpetrado el viernes a una base del Ejército afgano por parte de un grupo de talibanes vestidos como militares, según informaron hoy oficialmente las autoridades.
El ataque se produjo contra un centro de comando del Ejército a pocos kilómetros de Mazar-e Sharif, la capital de Balkh, en Afganistán, cuando el grupo de talibanes llegó en tres vehículos militares, con documentos falsificados y lanzó un proyectil contra la entrada de la base militar.
Posteriormente, diez de ellos se dirigieron a una mezquita dentro de la base donde los soldados participaban en las oraciones de los viernes antes de ir a cenar, señaló Mohammad Ibrahim Jair Andesh, presidente del consejo provincial de Balkh.
Por su parte los talibanes aseguraron que fueron más de 500 los muertos y heridos en el ataque.
Se informó que cuatro de los atacantes eran antiguos soldados que habían servido en la base militar y por tanto conocían las instalaciones.
La situación de seguridad en Afganistán empeoró considerablemente desde que la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) finalizó su operación de combate en el país a fines de 2014 y retiró la mayoría de sus tropas.
Cabe anotar que en esta base permanecen militares extranjeros en tareas de formación de las fuerzas locales.
