17 abr 2017

China hace un llamado a la calma a la península coreana

El Gobierno de la República Popular China hizo este lunes un llamado a la calma a la península coreana y urgió a evitar provocaciones, un día después del fallído lanzamiento de un misil por parte de Pyonyang, coincidiendo con la llegada a Seúl de Mike Pence, vicepresidente de Estados Unidos.

"Queremos dejar claro, una vez más, que la situación en la península de Corea es compleja y delicada, por lo que urgimos a todas las partes a evitar provocaciones", señaló el vocero del ministerio chino de relaciones exteriores, Lu Keng, durante una conferencia de prensa.

"China defiende que la desnuclearización de la península es la dirección correcta a seguir", añadió, y destacó que "el diálogo y la consulta" entre las partes son la "única vía posible" para la resolución del problema.

Las declaraciones de la diplomacia china se conocen después de que Corea del Norte realizara un nuevo ensayo con un misil balístico, el décimo en el último año, que aparentemente estalló poco después de ser disparado.

El vicepresidente estadounidense Mike Pence, cuya visita tiene como objetivo tratar la crisis abierta por los recurrentes ensayos nucleares de Pyongyang, calificó este domingo de "provocación" el lanzamiento del misil norcoreano y aseguró que las relaciones de Washington con Seúl son "más fuertes que nunca".

Tras el inicio del despliegue del escudo antimisiles estadounidense THAAD en territorio surcoreano, hace apenas dos meses, China ha advertido en varias ocasiones de su "clara oposición" y hoy recordó que antes del despliegue las relaciones entre ambos países estaban "en el mejor punto de su historia".

"Desde el principio hemos hecho todo lo posible por volver a la mesa de negociación", continuó Lu; "las visitas de Wu Dawei (representante especial chino para la península de Corea) a Corea del Sur son un claro ejemplo de ello".

Asimismo, el portavoz gubernamental chino subrayó que "no es el momento de culpar a China" por la situación actual, sino que Corea del Sur y Estados Unidos "deben cambiar sus decisiones y volver al sendero correcto".