del torneo al checo Tomas Berdych por 7-5 y 6-4 en menos de dos horas de partido. Una vez más, el saque fue el arma de Roddick para derrotar a su adversario, aunque el tenista americano volvió a desplegar un juego muy consistente como ya hiciera en semifinales ante el español Rafael Nadal.
De esta forma, se alza por segunda vez con el trofeo de Miami tras su victoria en 2004 y acumula su vigésimo noveno titulo.