El jóven de orígen argelino Nahel, baleado y asesinado por La Policía de Nanterre en Francia el pasado martes, ha sido sepultado este sábado en el cementerio de Mont-Valérien, después de haberse llevado a cabo su velatorio en una funeraria de la ciudad.
La ceremonia se ha desarrollado en un clima de tensión entre los grupos de jóvenes acompañantes y varios periodistas presentes, los mismos que tenían prohibido su ingreso a la funeraria por parte de los familiares de Nahel.
Las autoridades han manifestado su temor a nuevas protestas violentas y han dispuesto la movilización de cerca de 50 mil hombres de las fuerzas de seguridad. Han sido cuatro noches de saqueos, incendios y destrucción especialmente en Nanteree y otras ciudades de Francia como Marsella, Lyon y París.
Producto de los disturbios que vive el país, el presidente Emmanuel Macron ha pospuesto su visita a Alemania.
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