La Policía de Turquía ha detenido este martes a cerca de 1.000 personas durante varias redadas llevadas a cabo en todo el país. Entre los arrestados se encuentran incluídos decenas de individuos con supuestos vínculos con la insurgencia kurda.
Las redadas se produjeron días después que un grupo de terroristas realizara un ataque suicida en los alrrededores del ministerio del Interior de la nación, cerca del Parlamento. En el ataque resultaron muertos dos terroristas, el primero en la explosión suicida y el segundo fue abatido por las fuerzas policiales.
El ministro del Interior turco Ali Yerlikaya, informó que las redadas se efectuaron en 16 provincias y entre los detenidos habrían más de 50 sospechosos que formarían parte de la estructura de inteligencia del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK).
Cabe señalar que las autoridades de Turquía consideran al PKK como una organización terrorista.
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